RIGI para el gasoducto San Matías de Vaca Muerta

Por denergia 27 de junio de 2026
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El Gasoducto San Matías dejó de ser solo un trazo entre Neuquén y la costa atlántica: con la aprobación de su ingreso al RIGI, el proyecto pasó a ocupar un lugar central en el tablero donde Vaca Muerta busca transformar gas en dólares de exportación. Los fierros, en este caso, no son un detalle: sin ducto, no hay GNL embarcado.

Según publicó Río Negro sobre la aprobación del Gasoducto San Matías, el Gobierno nacional oficializó la adhesión del proyecto al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones mediante la Resolución 873/2026 del Boletín Oficial, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo. La obra prevé una inversión de 1.300 millones de dólares y apunta a transportar más de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde Vaca Muerta hasta Río Negro.

Un ducto para llevar Vaca Muerta al GNL

El gasoducto estará a cargo de San Matías Pipeline y fue diseñado como una infraestructura de aproximadamente 480 kilómetros, con 36 pulgadas de diámetro y una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios. El recorrido previsto arranca en el Predio Cabecera Tratayén, en Neuquén, y llega hasta una planta compresora en San Antonio Oeste, Río Negro. Desde allí, el gas alimentaría las instalaciones de licuefacción destinadas a producir GNL para mercados internacionales.

La cuenta económica no termina en el caño. El objetivo declarado es abastecer el proyecto exportador de Southern Energy, consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. Ese desarrollo, de acuerdo con la información publicada, ya había ingresado al RIGI en 2025 y proyecta exportaciones por 2.500 millones de dólares al año.

Beneficios, plazos y letra chica

La resolución también aprobó el plan de inversión presentado por San Matías Pipeline y fijó condiciones para conservar los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios del régimen. Entre ellas, la empresa deberá acreditar durante los dos primeros años desde la notificación que ejecutó inversiones en activos computables por al menos el 40% del monto mínimo exigido. El plazo para completar esa inversión mínima quedó establecido para el 31 de mayo de 2027.

Otro movimiento relevante es la inscripción de la compañía como Vehículo de Proyecto Único, una figura que el RIGI exige para ordenar el acceso a los incentivos. La ingeniería jurídica acompaña a la ingeniería de obra: en estos proyectos, la letra chica suele pesar tanto como el acero.

La aprobación confirma que el Estado nacional eligió poner el régimen promocional al servicio de una infraestructura crítica para exportar gas. La discusión de fondo no es si el ducto hace falta para el negocio del GNL: hace falta. La cuenta fina empieza en otro renglón, menos fotogénico: cuánto riesgo privado se asume, qué beneficios fiscales se conceden y cómo se reparte la renta cuando el gas de Vaca Muerta llegue, por fin, hasta los buques.

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