El negocio de Camuzzi señalado detrás de los cortes en La Plata

Por denergia 26 de junio de 2026
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En La Plata, el conflicto por el gas dejó de ser solamente una discusión sobre caños, presión y demanda. Según la denuncia sindical, la parte menos fotogénica está en otro lado: en la administración comercial de los cortes y en quién queda primero en la fila cuando el suministro se restringe.

De acuerdo con lo publicado por sectorenergetico.ar, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas, Ariel Arnau, cuestionó el esquema aplicado por Camuzzi Gas Pampeana en la región. El dirigente sostuvo que las restricciones que afectan desde hace más de diez días a estaciones de GNC, industrias y generadoras térmicas no responderían a una imposibilidad técnica, sino a una decisión de prioridades de la distribuidora.

Contratos interrumpibles y costo del corte

El punto sensible está en los contratos interrumpibles. Según el material original, la mayoría de las 46 estaciones de servicio de La Plata opera bajo esa modalidad, lo que deja a esos usuarios más expuestos cuando la distribuidora decide cortar o limitar el suministro. También aparecen alcanzadas industrias y termoeléctricas, mientras Camuzzi prioriza la demanda residencial.

La prioridad residencial tiene una lógica política y social evidente: nadie quiere hogares sin gas. El problema, según el planteo de Arnau, es si esa explicación alcanza para cubrir toda la maniobra o si funciona como paraguas para una estrategia comercial de la empresa. Ahí empieza la cuenta fina: quién soporta el costo de la interrupción, qué usuarios quedan afuera del despacho y qué margen de decisión conserva la distribuidora sobre un servicio crítico.

El caso también muestra una tensión clásica del sistema gasífero argentino. Los contratos interrumpibles existen justamente porque compran otra calidad de suministro: más barato o más flexible, pero menos firme. La letra chica se vuelve decisiva cuando aparece la restricción. Para una estación de GNC, una industria o una generadora térmica, el corte no es una abstracción regulatoria; es pérdida de ventas, freno operativo o menor capacidad de generación.

La distribuidora bajo la lupa sindical

La denuncia sindical apunta contra Camuzzi Gas Pampeana, que opera la distribución en la zona. Con la información disponible, no hay elementos para afirmar más que lo publicado por la fuente original y lo planteado por Arnau. Tampoco aparece en el texto base una respuesta empresaria, un descargo regulatorio ni un detalle técnico que permita medir la dimensión completa de las restricciones.

Aun así, el conflicto deja una señal clara: cuando el gas no alcanza, o cuando alguien decide que no alcanza para todos, el orden de corte revela poder. En los papeles manda el contrato; en el territorio, mandan los fierros, la caja y la capacidad de decidir quién sigue conectado.

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