Malvinas y el patriotismo crudo de Milei

Por Redacción Denergia 10 de septiembre de 2026
4 min de lectura 48 visitas
Compartir: Facebook X

Geopolítica de utilería: cuando el offshore en Malvinas se transforma en sobreactuación libertaria

El tablero energético argentino suele ofrecer espectáculos donde la geopolítica, los negocios de frontera y el consumo interno se cruzan en un mismo escenario. La reciente politización alrededor del proyecto Sea Lion —el desarrollo hidrocarburífero en la cuenca norte de Malvinas encabezado por las firmas Rockhopper y Navitas— expuso con notable nitidez la distancia que separa al relato oficial de la praxis económica real.


El “descubrimiento” del fuego jurídico

Pasaron casi mil días de gestión libertaria para que la Casa Rosada descubriera de golpe que en el Atlántico Sur operan empresas sin autorización del Estado argentino. La reacción no se hizo esperar: cadena nacional, sanciones a petroleras y anuncios pomposos sobre denuncias penales a proveedores de servicios. Un despliegue de pirotecnia mediática que busca disfrazar de firmeza soberana lo que en rigor no es más que la aplicación de instrumentos legales que ya existían desde 2011 con la Ley Pino Solanas.

El episodio funciona como una perfecta metáfora del modelo: una gestualidad estridente hacia afuera para encubrir la falta de una estrategia energética integral hacia adentro. Mientras la narrativa oficial pretende vender la ilusión de una cruzada épica contra compañías júnior que buscan financiamiento desesperadamente en mercados globales volátiles, la pregunta de fondo sigue sin responderse: ¿cuál es la probabilidad real de que ese proyecto de frontera prospere sin el paraguas de una política exterior coherente?

El dogma del mercado frente a la crudeza de la infraestructura

En la mesa de debate de Dínamo, conducida por Nicolás Gandini junto a especialistas como Nicolás Gadano, Flavia Royón, Jimena Latorre y Juan José Carbajales, quedó al descubierto la encrucijada del sector. El dogma del “mercado total” tropieza sistemáticamente cuando intenta resolver los cuellos de botella estructurales del país.

 El mito del RIGI omnipotente: El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones se presenta como la panacea universal capaz de detonar obras faraónicas por el solo hecho de prometer estabilidad fiscal y desregulación. Sin embargo, los proyectos de transporte —como el ansiado gasoducto para exportar gas de Vaca Muerta hacia Brasil— exigen mucho más que exenciones impositivas: requieren acuerdos bilaterales sólidos, planificación interestatal y garantías de suministro a largo plazo que el libre albedrío comercial por sí solo no puede sostener.

 El rol del Estado en el Mar Argentino: Pretender que la soberanía en la Plataforma Continental se custodia únicamente enviando cartas documento a empresas británicas o confiando en las fuerzas del cielo es una ingenuidad costosa. La presencia efectiva en el mar requiere inversión en exploración, articulación público-privada e incentivos estratégicos para que la industria local compita con ventaja.

Espuma política para ocultar la incertidumbre

El uso de la causa Malvinas como un artefacto de consumo doméstico es un recurso viejo, pero aderezado con estética libertaria adquiere matices insólitos. Se sobreactúa indignación ante un proyecto riesgoso e incierto de dos empresas pequeñas para proyectar una imagen de rigor geopolítico, mientras en la economía real se promueve la retirada total del Estado de la planificación energética.

Sin red de transporte eléctrica en alta tensión desde hace años, con las tarifas congeladas o desreguladas al tumtum según la urgencia fiscal del mes y sin una hoja de ruta clara para integrar la producción nacional con los países vecinos, el Gobierno prefiere los fuegos artificiales. Vaca Muerta y el offshore no son maquetas para el discurso político; son la última gran oportunidad de desarrollo del país. Y para convertirlas en realidad hace falta menos épica de utilería y bastante más gestión estratégica

¿Te resultó útil? Compartilo: Facebook X

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *